Corte de Metales No ferrosos y Sus aleaciones
Los metales no ferrosos se definen por la ausencia o baja proporción de hierro en su composición. Entre sus características técnicas más relevantes se destacan:
Ligereza y maleabilidad: Poseen una baja densidad y una alta ductilidad, lo que facilita su conformación.
Resistencia a la corrosión: Desarrollan capas protectoras de óxido natural, haciéndolos ideales para aplicaciones industriales exigentes.
Principales exponentes: Aluminio (el más utilizado en construcción), cobre, níquel, zinc, titanio y sus aleaciones más comunes, como el bronce y el latón.
Desafíos en el mecanizado
El mecanizado de estos materiales presenta retos específicos debido a su alta maleabilidad y tendencia a generar grandes volúmenes de viruta. Una gestión ineficiente de la viruta puede provocar fricción excesiva, aumento de temperatura en la zona de corte y la formación de rebabas, lo cual compromete tanto la vida útil de la herramienta como el acabado superficial de la pieza.
Solución Técnica:Canadian Línea Verde
Las herramientas de la «Línea Verde» están diseñadas específicamente para estos materiales, incorporando tecnología TCG (Triple Chip Grind) que optimiza el rendimiento mediante las siguientes especificaciones:
Geometría TCG: Alterna dientes facetados (biselados) con dientes planos, donde los facetados realizan el desbaste inicial y los planos ejecutan el acabado, facilitando la fragmentación de la viruta.
Diferencia de altura: Esta configuración permite que los dientes de desbaste extraigan el material sin que el diente de acabado sufra sobrecarga.
Ángulo de ataque negativo (-5º): A diferencia de los ángulos positivos convencionales, el ataque negativo proporciona un soporte de filo superior y mayor estabilidad, lo que reduce las vibraciones y el riesgo de astillado en materiales sintéticos y densos.
Alta densidad de dientes: Al mantener los dientes cercanos entre sí, se logra una mordida continua y fina, generando virutas pequeñas que no ejercen presión contra las paredes del corte, minimizando la fricción y las rebabas.
Esta combinación técnica permite que la máquina trabaje de forma liberada, manteniendo una velocidad de avance óptima y garantizando una mayor vida útil del inserto.
